Saltar al contenido

Biela: qué es y por qué es tan necesaria en un coche

6 septiembre, 2020
Biela: qué es y por qué es tan necesaria en un coche

A la hora de comprar un coche, ya sea nuevo o usado, ¿qué es lo más importante a tener en cuenta? Si haces una lista de las principales premisas que debe tener un vehículo, esto es lo que probablemente obtendrás: el motor, la transmisión y la carrocería. Pero es el primero el que se puede describir como el corazón del automóvil. Entre las múltiples piezas que componen una unidad de potencia, uno de los elementos imprescindibles para su correcto funcionamiento es la biela.

Dentro del bloque, la biela conecta los pistones al cigüeñal. El vínculo une los movimientos que ocurren en el interior, aunque difieran entre sí. Los pistones se mueven correspondientemente, mientras que el cigüeñal gira alrededor de un eje. Su funcionamiento es similar al pedal de una bicicleta: se ejerce una fuerza sobre el pedal que viaja como energía rotacional a través de la cadena y sus engranajes (platos y piñones) para terminar en un movimiento sobre el eje de la rueda trasera. ¿Qué es una biela?

Una biela es un componente del motor que transfiere el movimiento del pistón al cigüeñal y funciona como un brazo en forma de palanca. Por lo general, están hechos de aleación de aluminio fundido o acero forjado o en polvo. Al mismo tiempo, también están diseñados para resistir las tensiones dinámicas de la combustión y el movimiento del propio pistón. El extremo más pequeño de la biela (pie) se conecta al pistón con un pasador, que proporciona un punto de pivote con el pistón para generar energía cinética que luego se transmite al cigüeñal.

En otras palabras, podemos decir que ningún vehículo puede funcionar sin un motor y un motor, al igual que un ser humano, no puede funcionar sin una columna vertebral. La biela forma esta columna vertebral, y su función principal es crear un vínculo entre el pistón y el cigüeñal para transmitir la energía generada en el cilindro a las ruedas, es decir, lo que comúnmente llamamos potencia y par. Por otro lado, la biela también ayuda a suministrar suficiente aceite lubricante a las paredes del cilindro, así como al pasador de pie y al pistón.

Una biela se divide en tres partes principales:

Cabeza de biela: donde se encuentra el orificio más grande que abraza el muñón del cigüeñal. Actúa como una abrazadera de dos mitades, una fijada al cuerpo y la otra, llamada capot, fijada con tornillos. Cuerpo: es el tramo central con forma de viga, así diseñado porque debe soportar los mayores esfuerzos. Por regla general, desde un punto de vista transversal, suele tener forma de hacha (H), una i latina (I) y una cruz (+). Pie: su diámetro es menor que el de la cabeza y abraza el eje del pistón. En el interior hay un manguito en el interior al que espera un cilindro metálico encargado de unir la biela al pistón.

¿Cómo funciona una biela?

La biela transporta la fuerza del pistón al cigüeñal, y está constantemente sometida a fuerzas de diferente índole, ya que actúa como intermediario en esta relación de empuje y tracción. La biela debe ser estructuralmente fuerte y no es casualidad que tenga la forma de una viga de acero, similares a las que sostienen rascacielos y puentes, pero en pequeñas dimensiones. El perfil de la viga aporta la máxima resistencia estructural y, como casi cualquier otra pieza, busca siempre mantener el peso lo más bajo posible.

El pistón crea un empuje que se transmite al cigüeñal. La función de este último es convertir el movimiento alternativo en la energía de rotación que necesita el automóvil. Esto lo hace el pistón, que sube y baja dentro del cilindro para transformar la energía térmica del proceso de combustión en energía cinética. Y si tenemos en cuenta que un pistón puede realizar miles de ciclos completos por minuto, se entiende por qué tiene que funcionar de forma fluida. Y todo esto no puede suceder sin la biela, que convierte el movimiento recíproco en fuerza de rotación.

¿Qué tipos de bielas existen?

Dependiendo de la forma de la biela y de la forma en que se fija al tapón, podemos diferenciar entre dos tipos de bielas:

Enteriza: no tiene tapón, por lo que su cabezal está completo y no se puede desmontar. Esto está motivado por la conexión que existe con el cigüeñal, aunque puede separarse mediante prácticos pasadores de manivela. Aligerado: el ángulo que divide las mitades de la cabeza de la biela no forma un ángulo perpendicular con el eje longitudinal del cuerpo, por lo que a menudo se dice en este caso que la biela está aligerada. Motor y carreras