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¿Cómo se calcula el valor que otorga Hacienda por un coche?

6 septiembre, 2020
¿Cómo se calcula el valor que otorga Hacienda por un coche?

¿Cómo puedo saber cuánto vale mi coche? Esta es probablemente una pregunta que se haya hecho alguna vez si alguna vez tuvo la intención de vender un vehículo. Si ese es el caso, puedo apostar que ha mirado diferentes sitios web de compra y venta de vehículos usados ​​para ver qué precios eran los más similares a los suyos. Es muy posible que también hayas buscado tasaciones en diferentes plataformas online que realicen una valoración en función de la marca, modelo, antigüedad y kilometraje.

Puede que incluso hayas oído hablar de las tablas de impuestos del Tesoro. Lo anterior se refiere al promedio de los precios de venta aplicables, orientado sobre todo a la gestión del Impuesto sobre Medios de Transporte. Para localizar y conocer el valor de un vehículo de esta forma, hay que dirigirse a la página web de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, alias Hacienda, en el apartado «Determinación del valor de vehículos turísticos, todoterrenos y motocicletas», aunque aquí el valor solo se especifica durante el primer año. Diferencia entre valor de mercado y valor de reposición Valor de mercado: sin entrar en demasiados tecnicismos, el valor de mercado de un vehículo es su valor de compra con las mismas características y antigüedad que el que se vende, o lo que es idéntico, el precio de tasación del Tesorería. Este monto siempre está sujeto a la antigüedad del inmueble, su estado de desgaste o conservación y la ley de oferta y demanda. Valor de reposición: es una medida o estimación del valor del vehículo teniendo en cuenta el coste de tener que reponerlo en caso de avería irreparable o desaparición. Al igual que el valor de mercado, esta cantidad también está sujeta permanentemente a la antigüedad de la propiedad, su estado de desgaste y la ley de oferta y demanda.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre uno y otro? El valor de reposición no tiene en cuenta ni el kilometraje ni el mantenimiento, pero sí incluye los costos de transferencia, reparaciones y la ganancia del vendedor, elementos que se reflejan en el valor de mercado. A grandes rasgos, podemos establecer que la distinción entre el valor de mercado y el valor de reposición es la diferencia que existe entre el precio de compra y el precio de venta del vehículo. Según el tipo de póliza y la cobertura que se tenga, la aseguradora aplicará uno de los dos valores.

¿En qué se basa la Tesorería para establecer el valor de un vehículo?

En el artículo 57 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, del Impuesto General. Éste establece como uno de los medios de verificación para calcular el valor de mercado (el valor de compra de un vehículo con las mismas características y antigüedad que el que se vende) las tablas que publica anualmente Hacienda. Especifican la marca y modelo del coche, el año de fabricación y otras características técnicas del vehículo, como su potencia o cilindrada.

Es a través de estas tablas que Hacienda toma en cuenta lo que tiene que pagar cada titular en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el Impuesto Especial sobre Ciertos Medios de Transporte. De hecho, tanto las tablas como los porcentajes de Tesorería sirven en gran medida a las aseguradoras como referencia para establecer las cláusulas en sus pólizas, lo que hacen en base a las coberturas existentes en caso de accidente y robo, entre otros.

Porcentaje de depreciación según la antigüedad del vehículo.

Dependiendo de la antigüedad del vehículo, se deberá aplicar un coeficiente de ajuste, o porcentaje de depreciación, a los valores vistos anteriormente, que depende exclusivamente de los años que hayan transcurrido desde la fecha de la primera matriculación. En otras palabras, cada año que pasa el vehículo vale menos. Los parámetros para calcular la depreciación de un automóvil son los siguientes:

100% 84% 67% 56% 47% 39% 34% 28% 24% 19% 17% 13% 10%

Ejemplo práctico: si en 2010 pagamos 20.000 euros por un vehículo, su valor actual es de 3.800 euros. Una pena que la inversión de compra de un coche sea tan negativa casi siempre. No obstante, también debe tenerse en cuenta que, en el Anexo IV de la Orden HFP / 1895/2016, de 14 de diciembre (donde aparecen los porcentajes anteriores), el monto resultante de la aplicación de la depreciación expuesta se reducirá en un 70% cuando el El vehículo se ha utilizado durante más de seis meses como taxi, vehículo de alquiler o como coche de escuela de conducción.

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