En 2020 el impuesto de matriculación cayó en barrena en España: -39,4%

En 2020 el impuesto de matriculación cayó en barrena en España: -39,4%

Un año en el que el mercado del automóvil ha caído en ventas de tal forma tiene su consecuencia: se recaudan menos impuestos. El impuesto que pagamos al registrar un vehículo, el impuesto de matriculación, cayó casi un 40% en 2020.

Las arcas públicas ingresaron 372,99 millones de euros gracias al impuesto de matriculación del año pasado, un impuesto que se asigna a las comunidades autónomas. Esta cifra supone un descenso del 39,4% respecto a las cifras de 2019, año en el que se recaudaron 616,13 millones de euros.

La primera razón de esta caída es completamente obvia. Según ANFAC, las ventas de turismos y SUV cayeron a 851.211 unidades (-32,3%), los vehículos industriales ligeros bajaron a 158.117 unidades (-26,4%) y los vehículos pesados ​​se mantuvieron en 21.416 unidades (-23,7%). Sin embargo, el impuesto de matriculación solo lo han pagado los turismos y los SUV.

Como vemos, la caída en la recaudación es superior a la caída del mercado, lo que tiene una explicación baladí: hay un mayor peso de las matriculaciones de vehículos que no pagan el IM ni pagan el tramo más bajo (4,75%). Básicamente estamos hablando de híbridos muy eficientes, eléctricos y enchufables.

El híbrido enchufable más vendido fue la versión EQ Power del nuevo Mercedes-Benz Clase A

El último segmento de mercado, los complementos, se desempeñó en general mejor que el promedio del mercado, lo que también es fácil de explicar. Al tratarse de vehículos con un precio medio más elevado, son adquiridos por clientes con mayor poder adquisitivo, aquellos que no han sufrido tantas dificultades económicas en 2020.

Tampoco debemos perder de vista el hecho de que en diciembre de 2020 hubo un rally de autorregistros para eludir el aumento a efectos prácticos de este impuesto teniendo en cuenta las emisiones por ciclo WLTP en lugar del NEDC correlacionado. En otras palabras, se registraron más autos exentos en 2019, sin devengar el tributo.

Los concesionarios registraron más vehículos de los que tenían un comprador, en 2021 solo se pueden registrar versiones con aprobación WLTP

Solo hay que destacar que en diciembre de 2020 las matriculaciones fueron muy buenas, prácticamente la misma cifra que en el mismo mes de 2019: 105.841 unidades. Ese mismo mes, el impuesto de matriculación recaudó 41,05 millones de euros, es decir, un 23,3% menos que en diciembre de 2019 con un volumen de matriculaciones muy similar.

El Renault ZOE se corona un año más como el coche eléctrico más vendido en España

Si miramos todo el año, en 2020 los coches y SUV salieron a una media de 19.341 euros, un 7% más que en 2019. Y aunque el precio es más alto de media, la recaudación fue peor, 386 euros por vehículo en lugar de 473 euros 2019. El impacto de los etiquetados como «Cero» es especialmente notable.

Ningún coche eléctrico paga el impuesto de matriculación en España, ya que sus emisiones locales de CO2 son siempre nulas. En el caso de los híbridos enchufables, hay emisión de CO2, pero muy baja, y ningún modelo alcanza el mínimo de 120 g / km para devengar el 4,75% de impuesto.

Sin embargo, los modelos de emisión cero, aunque evitan el IM (y seguirán evitándolo) sí recaudan más IVA, ya que la tasa general sigue siendo del 21%, y cuanto mayor es la base imponible, más se recauda por este concepto. . El estado está comenzando a perder cantidades visibles de dinero por la movilidad eléctrica, aunque ahora el mayor problema es la caída generalizada del mercado de automóviles nuevos.

La generación saliente del León ocupó el primer lugar en el mercado español en 2019 por familia de modelos

En diciembre de 2019, el valor de los vehículos matriculados fue un 10,7% menor que en el mismo mes de 2020, quedando la última cifra en 2.373 millones de euros. El valor medio de CO2 también nos da una pista, en diciembre de 2019 era de 119 g / km, mientras que en diciembre de 2020 la emisión media baja a 107 g / km.

Es un poco pronto para que España se replantee su impuesto de matriculación (que se liberó hace 12 años en su forma actual) para no perder la recogida de vehículos eléctricos, pero es un debate que habrá que afrontar algún día. Quizás llegue ese día en el que en cuanto a precio -sin impuestos-, las versiones de combustión y enchufables salgan por cifras similares.

Un impuesto a los vehículos enchufables con anticipación solo dificultará la transición, ya que son vehículos más costosos y requieren un mayor esfuerzo de compra en la actualidad. Pan para hoy y hambre para mañana. No sabemos cómo terminará 2021, pero se espera una caída significativa en las ventas en enero debido al efecto WLTP, debido al descenso en las matriculaciones de modelos de combustión interna. Para los plug-ins, esto ni va ni viene.

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