Guía de combustibles sintéticos o e-Fuels: ¿Qué son? ¿Tienen realmente futuro?

Guía de combustibles sintéticos o e-Fuels: ¿Qué son? ¿Tienen realmente futuro?

Vivimos una época en la que los gobiernos han optado de repente por demonizar a los vehículos diésel -después de vendérnoslos con gran fanfarria-, hay una verdadera guerra abierta en las grandes ciudades del mundo contra ellos, por lo que la población no le importa. No queda más remedio que empezar a asumir que el futuro de la movilidad se basa en energías alternativas.

Vehículos de cero emisiones parciales, coches eléctricos, pilas de hidrógeno, GNC y GLP … Son bastantes las opciones que se han propuesto para avanzar hacia un futuro libre de CO₂, aunque es cierto que algunas son solo un paso intermedio y otras no parecen terminar de ser viables en el corto y mediano plazo dados los enormes cambios de infraestructura que conllevan.

Una de las últimas propuestas -y también una de las más desconocidas- para sumarse a la extensa lista son los combustibles sintéticos neutros en carbono, con el fin de permitir que el motor de combustión permanezca con nosotros unos años más. Y tenga cuidado, porque Porsche comenzará a probarlos en 2022 junto con Siemens Energy.

Combustible sintético o e-Fuel ¿Qué es?

E-Fuel o combustible sintético es un combustible líquido, muy similar al que conocemos hoy. La gran diferencia es que no proviene de fuentes de energía fósiles, sino de un proceso químico a base de hidrógeno, y la energía utilizada para fabricarlo es renovable, por lo que es un combustible 100% limpio.

Los combustibles sintéticos nacen como una alternativa real a los problemas de limitación en la autonomía de las baterías actuales dada su mayor densidad energética. Si se encuentra un proceso de fabricación que permita desarrollar dichos combustibles sintéticos sin altos costos, los motores de combustión podrían volverse totalmente neutros en carbono.

Hablando en cifras -según datos de Bosch- el resultado neto podría ser una reducción de 2,8 gigatoneladas de CO2 en Europa para 2050 -una cifra que representa tres veces las emisiones de Alemania en 2016-. Y lo mejor de todo es que los e-Fuels se pueden utilizar en múltiples aplicaciones, no solo para automóviles.

Considere que los automóviles representan solo una pequeña proporción de las emisiones de CO2 y, incluso si fueran todos eléctricos, los aviones, barcos o camiones seguirían usando gasolina o diesel. Como estamos hablando de un combustible artificial, es importante tener en cuenta que los ingenieros pueden ‘jugar’ con sus diferentes propiedades para utilizarlo en diversos usos.

¿Cómo se obtiene el combustible sintético?

Lo más curioso de los e-Fuels es su método de fabricación, ya que captura CO2 en lugar de liberarlo. Para crear e-Fuels, el propio gas de efecto invernadero actúa como materia prima. El primer paso es adquirir hidrógeno del agua, separándolos mediante la técnica de electrólisis, para lo cual se utiliza energía de fuentes renovables.

Posteriormente, se agrega carbón para generar un combustible líquido. Dicho carbono puede obtenerse bien mediante su reciclado en procesos industriales o bien capturándolo del aire gracias a filtros especiales. Cuando combinamos hidrógeno y dióxido de carbono (CO2) obtenemos combustible sintético (metano), que puede ser gasolina, diesel, gas e incluso queroseno.

Del mismo modo, el E85, un sustituto de la gasolina elaborado con un 85% de etanol a base de maíz, ha sido promocionado en los Estados Unidos desde la década de 1990, con más de 100 modelos comercializados desde entonces, desde el Mercedes-Benz CLA 250 o el Chrysler 300 hasta el RAM 1500.

Además, estos combustibles pueden diseñarse para quemar la mezcla sin generar hollín, lo que reduce los costes de tratamiento de los gases de escape. Y al igual que los combustibles fósiles, se puede transportar y almacenar de forma segura y durante largos períodos de tiempo, aprovechando la red de distribución y almacenamiento actual.

¿Tienen futuro los combustibles sintéticos?

Actualmente, se encuentran en marcha algunos proyectos piloto para comercializar diésel sintético, gasolina y gas natural en Noruega y Alemania, aunque Bosch quiso dejar claro que «serán necesarios esfuerzos considerables antes de que los combustibles sintéticos estén totalmente establecidos», desde la creación de las instalaciones de procesamiento de combustibles sintéticos implica un gran desembolso.

Actualmente producir e-Fuel a gran escala es ineficiente porque apenas se utiliza la mitad de la energía eléctrica invertida, y esta energía debe ser completamente renovable (hidroeléctrica, solar, eólica o nuclear) para que sea neutra en carbono. Como está imaginando, no todos los países y empresas encuentran rentable la inversión.

Pero lo más importante es: ¿Cuánto nos va a costar? Bueno, algunos estudios apuntan a que las tarifas podrían oscilar entre 1,0 y 1,4 euros por litro a largo plazo. Sin embargo, el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) señala que, con una demanda importante, en 2030 el coste de fabricación estaría entre 3 y 4 euros el litro.

Mercedes-Benz es uno de los fabricantes a los que los eFuels no convencen del todo.

Por su parte, Bosch estima que poseer un vehículo híbrido de gasolina sintética de hasta aproximadamente 160.000 kilómetros puede resultar más económico que tener un vehículo eléctrico, dependiendo del tipo de energía renovable que se utilice. Además, la conversión de un coche para poder utilizar estos combustibles es sencilla y válida para cualquier modelo de cualquier época.

Si hablamos de Porsche, la empresa alemana espera que en 2022 esté lista la primera planta integrada internacional capaz de producir combustibles sintéticos, también conocida como eFuels. En la fase piloto, Porsche dice que se producirán alrededor de 130.000 litros a partir de 2022, una cantidad pequeña, pero suficiente para las pruebas iniciales.

En las dos próximas fases, la capacidad aumentará a alrededor de 55 millones de litros por año para 2024 y alrededor de 550 millones de litros para 2026. Porsche será el principal cliente de combustible para modelos como el 911 GT3 Cup, aunque otros socios del proyecto son la empresa energética AME. , La petrolera chilena ENAP y la energética italiana Enel.

A diferencia de lo que ocurre con los biocombustibles, si se utilizan energías renovables para su fabricación, se pueden producir combustibles sintéticos sin las limitaciones de volumen esperadas con los biocombustibles debido a factores como el espacio disponible para su producción. o deforestación.

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