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La guerra perdida de Tesla contra las actualizaciones de terceras empresas de su software

23 agosto, 2020
La guerra perdida de Tesla contra las actualizaciones de terceras empresas de su software

El software se ha convertido en pocos meses en una palabra intrínsecamente ligada al sector de la automoción. Vehículos cada vez más equipados y conectados, que han llevado a los fabricantes a tener un elemento hasta hace unos años prácticamente ajeno al funcionamiento y equipamiento de un coche. Pero en este sector también existen desafíos para los fabricantes que incluso los más avanzados como Tesla enfrentan de manera incorrecta.

Es un escenario que sin duda se extenderá a otras marcas en una nueva era donde las actualizaciones y mejoras en el desempeño de los vehículos una vez que salen de fábrica se están convirtiendo en una parte importante del negocio. La venta de prestaciones o equipamiento por suscripción abre un universo para las marcas que podrán seguir ganando dinero meses o años después de que el coche haya llegado a su propietario, e incluso sin tener que acudir físicamente a un concesionario.

Pero el caso es que donde hay dinero, hay intereses, y los programadores externos han encontrado un nicho de mercado desarrollando soluciones alternativas y más económicas a las que ofrecen los fabricantes. Algo con lo que Tesla ya está lidiando.

Desde hace algún tiempo, la marca norteamericana ofrece actualizaciones bajo demanda para sus vehículos. Por ejemplo, el Model 3 Long Range puede acceder a la función «Acceleration Boost». Una mejora que desbloquea unos 50 CV de potencia, lo que permite reducir los tiempos de 4,4 a 3,9 segundos a 100 km / h, y todo por un precio de unos 2.000 euros.

Ahora una empresa canadiense, Ingenext, ha desarrollado un kit para desbloquear esta función con un precio algo más económico de $ 1,104.

Ante el hecho de que algunos usuarios estaban accediendo a esta función de forma «paralela», Tesla ha llevado a cabo una actualización de sus vehículos que mostraba un mensaje en pantalla a quienes habían adquirido esta modificación externa, donde se les notificaba de la presencia de una modificación incompatible. Una acción que no ha ido más allá del molesto aviso en pantalla, que no ha afectado al funcionamiento del vehículo.

Desde la empresa desarrolladora han indicado que han aconsejado a sus clientes que no realicen dicha actualización, mientras preparan un parche que elimina ese aviso en pantalla.

Es una carrera que Tesla ha perdido desde el principio ya que por mucho que le avises a los clientes, los coches son de tu propiedad y puedes hacer las modificaciones que creas oportunas, siempre por supuesto bajo tu propio riesgo. Una política cerrada que no evitará que aparezcan modificaciones que eluden las protecciones de Tesla en busca del negocio que está en ellas, lo que hará que los fabricantes tengan que ser más competitivos económicamente si no quieren ver cómo se detendrán los ingresos. a otras empresas.

Por otro lado hablamos de coches y no de ordenadores o teléfonos móviles. Existe un factor de seguridad que tiene que ser analizado por los organismos públicos que regulan este tipo de modificaciones que pueden afectar, por ejemplo, a los sistemas de ayudas a la conducción, como el Autopilot, que cuando llegue el momento también podrían ser objeto de este tipo de actuaciones sin las garantías de que se mantendrá su funcionamiento.

Vía | Reddit