Saltar al contenido

La historia del Mercedes-Benz 190 Elektro (W201), un eléctrico adelantado a su tiempo

1 mayo, 2020
La historia del Mercedes-Benz 190 Elektro (W201), un eléctrico adelantado a su tiempo

El Mercedes-Benz 190 W201 es uno de esos especímenes que han pasado a la historia de la marca estrella por su éxito y su buen trabajo en todas las áreas. Dio lugar a versiones especiales como el Mercedes-Benz 190 E 2.5-16 Evolution II, que cumplió exactamente tres décadas recientemente. Aunque hoy vamos a hablar de otra variante del sedán más desconocida pero tremendamente interesante que no entró en producción: el Mercedes-Benz 190 Elektro (W201).

Era 1990 y Mercedes estaba experimentando con diferentes sistemas de propulsión. El 190 era el contenedor ideal para cualquier tipo de transformación, por lo que decidieron convertirlo en uno eléctrico y presentarlo en la Feria de Hannover. El objetivo era probar la viabilidad de proyectos de este tipo y verificar si los componentes estaban a la altura de la tarea en situaciones reales. Se hicieron varias muestras a mano con diferentes configuraciones, algunas con baterías de cloruro de sodio y níquel y otras con baterías de sodio y azufre.

El trabajo continuó en ese proyecto y en 1991 presentaron el Mercedes-Benz 190 Elektro (W201) en el popular Salón del Automóvil de Ginebra. Con avances, el sedán mantuvo los cinco asientos y los mismos estándares de seguridad que las otras versiones. Tenía dos motores eléctricos de imanes permanentes (uno ubicado en cada rueda trasera) que se combinaban para alcanzar una potencia de 44 hp (32 kW). La batería era cloruro de sodio y níquel, mientras que tenía un sistema de frenado regenerativo.

Se trabajó mucho en el peso de este sedán eléctrico y finalmente lo dejaron con solo 200 kg más que las versiones de combustión tradicionales. Este prototipo comenzó a recibir más interés debido a las leyes para introducir vehículos de cero emisiones en lugares como California. Entonces, en 1992, este y otros modelos de diferentes fabricantes participaron en pruebas en la isla de Rügen, en la costa alemana del Mar Báltico, en un proyecto financiado por el gobierno alemán.

Allí, las diez unidades del Mercedes-Benz 190 Elektro (W201) conducidas por profesionales como los taxistas que las usaban en su vida cotidiana apenas tenían problemas. De hecho, uno de los vehículos recorrió alrededor de 100,000 kilómetros en un año para verificar la vida útil de la batería, la cantidad de posibles ciclos de descarga y carga, autonomía, consumo de energía o confiabilidad.

Este proyecto sentaría las bases para la movilidad eléctrica en Mercedes, que ya está comenzando a considerar llevar estos sistemas probados a producción. En los años 90, los proyectos relacionados con la electricidad estaban sucediendo para obtener respuestas sobre todas esas incógnitas que surgieron. De esta forma, llegamos al momento actual cuando estamos en una auténtica ofensiva de productos eléctricos que llegarán bajo la submarca EQ.

Fotos: