La protección de datos es un gran problema para la conducción autónoma en Alemania

La protección de datos es un gran problema para la conducción autónoma en Alemania

La nueva ley de conducción autónoma aprobada en Alemania tiene un obstáculo muy importante que tratar y regular, el de la protección de los datos de los propietarios, la sagrada trama de la justicia. Una encuesta destaca la importancia de los conductores en el procesamiento y transferencia de datos personales, y no solo para la administración.

Cuando compramos un auto nuevo, entregamos todos nuestros datos a las marcas a través de los servicios de conectividad de las plataformas de información y entretenimiento. La nueva generación de automóviles ya cuenta con tecnología avanzada de inteligencia artificial, que permite que el automóvil conozca nuestros gustos y preferencias.

La sincronización de datos entre el teléfono móvil y el coche permite este intercambio de datos, y conocer todo sobre nosotros. Lo hacemos de forma voluntaria. Este es el tema de la protección de macrodatos que ahora se está presentando al gobierno alemán para finalizar la ley de conducción autónoma que pretende aprobar a principios del verano. Un estudio de la consultora Dekra ha revelado que el 88% de los 1007 conductores alemanes interrogados prefiere mantener el control de sus datos personales, aunque el 46% entiende que es incongruente facilitar los datos a unos y no a otros.

Las plataformas de conectividad ofrecen sugerencias de nuestros estilos de vida a la hora de transferir nuestros datos No es lo mismo proporcionar datos personales a un prestador de servicios que a la administración

Además, nada menos que un 72% no quiere que ninguna empresa, ni la propia administración, conozca sus datos o preferencias personales, y un 36% está especialmente preocupado porque sus datos sean espiados. El gran problema al que se enfrentan los legisladores alemanes es que las personas somos las propietarias de nuestra información y, de hecho, nosotros decidimos cómo tratar nuestros datos, se los proporcionamos a quien queramos y siendo siempre conscientes de las consecuencias que se puedan generar.

La pregunta es precisamente esta. ¿Por qué sí a las marcas de automóviles, entre otras empresas, y no a la administración? La ley de protección de datos vigente asume que el titular no puede ser obligado a proporcionar su información. Sin embargo, algunos abogados alemanes entienden que la transmisión de datos al gobierno puede verse obligada si se busca un bien común como la conducción autónoma. El gobierno alemán no tiene más remedio que encontrar una fórmula que no obligue. o considere la posibilidad de «secuestrar» los datos de los conductores, porque seguirán reteniendo la propiedad.

Por supuesto, la puerta de las marcas está cerrada, no colaborarán de ninguna manera, los datos de sus clientes son sagrados y de tan incalculable valor como invaluable. Lo único que faltaba era que una marca enfrentara una demanda por transferir sus datos sin autorización.

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