Los concept cars no solo son atrayentes de miradas, te contamos sus utilidades

Los concept cars no solo son atrayentes de miradas, te contamos sus utilidades

Son, sin lugar a dudas, la mayor atracción de las exhibiciones de autos. Los autos conceptuales atraen todas las miradas, pero rara vez se traducen en modelos de producción en serie. Los inspiran, refuerzan la imagen de marca y sirven como un medio para medir las opiniones y gustos de los clientes.

Es la mayor atracción de las exhibiciones de autos. La mayoría de los stands de las marcas están ocupados por autos conceptuales, apuestas muy futuristas que más de uno compraría con los ojos cerrados. Pero, raramente, los fabricantes transfieren uno a la producción.

Siempre hay cambios, debido a las regulaciones que se deben cumplir o porque no pueden cumplir con los requisitos técnicos y mecánicos con los sistemas de propulsión disponibles, y que los obliga a incurrir en costos con desarrollos adicionales. Modelos como el Honda eo el Volkswagen ID.3 han cambiado poco desde el concepto inicial.

El Honda e de producción ha cambiado poco en los dos conceptos que lo impulsaron

Contra estos, el prototipo de la identificación. Buzz no pudo materializarse como un modelo de combustión según los exigentes estándares de protección de peatones, que ahora con un enfoque eléctrico es posible, y veremos en el futuro Volkswagen ID.7.

Ese atractivo tan poderoso que ejercen los conceptos es un medio para medir el gusto de los clientes, además de inspirar nuevas filosofías de diseño de modelos futuros, o solo algunos detalles como líneas dinámicas o parrillas.

Es parte del proceso de un nuevo modelo que dura aproximadamente cuatro años, desde el progreso del prototipo de salón hasta que llega a los distribuidores, a veces con variaciones que acercan la realidad y mantienen la emoción hasta el final.

El Audi AI: TRAIL quattro muestra una visión futurista del SUV, a muy largo plazo

Pero también hay apuestas en las que la funcionalidad no existe y son totalmente irracionales, casos como el del Audi AI: Trail quattro, por lo que la racionalidad se impone a las tecnologías futuras: modularidad interior o cámaras en lugar de retrovisores, las vistas hacen casi una década y luego imposible, pero ahora se encuentra en modelos de Honda, Audi o Lexus.

De hecho, también sirven para reflejar una tendencia: ahora, movilidad sostenible, conectividad y conducción autónoma, pero en el pasado esos conceptos centraron sus propósitos en la seguridad o la aerodinámica. Otro propósito, a nivel de marca, es el sello distintivo de un nuevo equipo de diseño.

Las marcas invierten grandes cantidades de dinero en el desarrollo de sus nuevos modelos. Incluyendo el concepto relevante, una nueva plataforma, redes eléctricas y electrónicas, software, selección de materiales y procesos de producción, entre otros, la factura asciende a mil millones de euros.

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