Saltar al contenido

Oldsmobile 442, el coche que quiso luchar contra el Pontiac GTO

26 agosto, 2020
Oldsmobile 442, el coche que quiso luchar contra el Pontiac GTO

Quién más o quién conoce menos el Pontiac GTO. Fue el automóvil (se fabricó entre 1964 y 1974) considerado el precursor del Muscle car, una categoría mítica en Estados Unidos con auténticos mitos como el Ford Mustang, el Dodge Charger o el Chevrolet Camaro. Pocos recuerdan a uno de sus primeros competidores, el Oldsmobile 442.

La acogida del Pontiac GTO fue tal que se hizo casi obligatorio para el resto de marcas tener algo así en sus catálogos. No es que la gente de Pontiac tuviera una idea brillante de la nada, ya que inicialmente se vendía como un paquete de acabado Pontiac LeMans, pero alcanzó un nicho más que jugoso.

Los ejecutivos de Oldsmobile encargaron a los ingenieros John Beltz, Dale Smith y al ingeniero jefe de división Bob Dorshimer que desarrollaran un rival para el Pontiac GTO copiando su misma fórmula: tomar un automóvil mediano y ponerle un motor grande.

Con el Oldsmobile Cutlass ya era hora de elegir el propulsor. Su elección fue el Police Apprehender Pursuit B09, un V8 de 5.400 cc con un árbol de levas de alto rendimiento, que genera 314 hp a 5.200 rpm y 447 Nm de par máximo, combinado con una transmisión manual Muncie de 4 velocidades. Se reforzó el chasis, se mejoraron los frenos y el filtro de aire y algunos otros beneficios.

El primer Oldsmobile 442 no recibió su nombre por su capacidad de motor (5400 cc son 330 pulgadas cúbicas), sino por su carburador de cuatro (4) barriles, transmisión manual de cuatro (4) velocidades y escapes dobles (2). Por tanto 442.

Fueron rápidos, ya que el automóvil se lanzó en 1964, pisándole los talones al GTO. Por supuesto, sus cifras de ventas nunca amenazaron al Pontiac GTO, ya convertido, apenas dos años después, en un modelo independiente tras nacer como un simple paquete opcional.

Eso sí, las ventas del Oldsmobile 442 fueron lo suficientemente buenas como para recibir varias actualizaciones. Seis en particular y permanecieron en producción de forma intermitente hasta 1991, en una serie de modelos muy diversa, que poco o nada tenía en común con el modelo de 1964 (hasta que se cambió el significado oficial de «442»).

Quizás la versión más venerada fue el Oldsmobile 442 de quinta generación. Introducido en 1985 y vendido hasta 1987, se basó en el popular Oldsmobile Cutlass Supreme. Presentaba el mismo motor LG8 V8 de 5.0 litros que el Oldsmobile Hurs, con cambios en el árbol de levas, el carburador, un sistema de escape doble y soportes de bloque más grandes. Entregaba 187 CV y ​​332 Nm de par, aunque a partir de 1986 eran algo menos potentes ya que se había cambiado el árbol de levas por uno menos agresivo, además de otros retoques que hacían que tuviera una compresión algo menor.

En los tres años que estuvo a la venta, solo se enviaron 11.500 unidades. De ahí que los coleccionistas empiecen a interesarse por él. Y es que los coches de los 80 parecen empezar a aumentar su atractivo.

La unidad que ilustra este artículo es un Oldsmobile 442 de 1987 y lo hemos elegido porque es prácticamente nuevo (solo 10,700 millas en su odómetro) y hasta 2018 estuvo en manos de su primer dueño. Está equipado con el LG8 V8 de 5.0 litros acoplado a una transmisión automática de cuatro velocidades y ya cuenta con comodidades como aire acondicionado, dirección asistida, elevalunas eléctricos y control de crucero.

Si ignoramos el consumo, incluso podría ser apto para uso diario. Veamos cuánto lo venden en la subasta del próximo fin de semana.

Mecum

Fotos: