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Si tengo un accidente y el otro conductor se da la fuga, ¿qué hago?

9 noviembre, 2020
Si tengo un accidente y el otro conductor se da la fuga, ¿qué hago?

Pocas cosas en el mundo te hacen más malvado que estar involucrado en un accidente y estar huyendo del malvado sinvergüenza que lo causó. Mientras invocas a la prostituta ocasional que muy bien podría ser pariente suya, el malhechor hace todo lo posible para hacerte comer el incidente y todo lo que eso conlleva. ¿Quién paga los daños? ¿Quién se encarga de todo el lío? Bueno, eso es lo que intentaremos averiguar en los próximos párrafos.

Los accidentes de choques y fuga son algunos de los peores que uno puede sufrir en su carne. En verdad, cualquier accidente que no sea tu culpa es un baño en el agua helada del Ártico. Porque tanto en un accidente de atropello y fuga como en un accidente de atropello y fuga, la persona que infligió el daño no está dispuesta a asumir la responsabilidad. Ahora, localizar al infractor y recibir la compensación merecida depende en gran medida de lo que ya haga después de recibir el golpe. ¿Qué es lo primero que debe hacer en caso de un accidente de atropello y fuga?

Lo primero es lo primero: evitar que el otro conductor salga a la carretera. Si fue imposible, tome una serie de fotos de su vehículo y guarde todos los detalles sobre el incidente, incluido dónde se encontraba cuando fue golpeado, cuál fue la gravedad del impacto y la fecha y hora en que descubrió el daño (en caso de estar estacionado en ese momento). Si tenía el automóvil estacionado en la calle o en un estacionamiento público cuando ocurrió el accidente, busque cámaras de video en el área que podrían haberlo capturado.

Si, por casualidad, vio al conductor que lo atropelló, sea sensato y actúe de la misma manera, guardando toda la información que tenga a su alcance, como las características físicas sobre él o ella y el vehículo que conduce (marca, modelo, color, matrícula, aciertos…). ¿Puede haber alguien cerca que haya visto lo que pasó? Si es así, hable con ellos y pídales que compartan los detalles de lo que presenciaron, así como su contacto. Ellos lo ayudarán con los detalles y tanto el experto de la aseguradora como los agentes del orden podrán tener una declaración firme.

Y mencionando esto último, el siguiente paso a seguir es llamar a las autoridades. No toque ni mueva nada hasta que llegue al lugar del accidente. Primero abrirán un informe de accidente y luego una investigación para intentar localizar al conductor fugitivo, de ahí la importancia de no tocar ni mover nada. Cuando la Policía o la Guardia Civil acudan al lugar y les hayas contado lo ocurrido contacta con tu aseguradora y haz lo mismo, te orientarán en función de las condiciones de tu póliza (en la tarifa se incluye una póliza todo riesgo) .

En definitiva, con o sin lesiones, por tu bien lo mejor es acudir a un servicio de urgencias o un centro de salud. Hágalo en un plazo máximo de 72 horas después de ocurrido el accidente, ya que si surge algún problema de salud más adelante, será muy difícil demostrar que las lesiones han sido causadas como consecuencia del accidente.

¿Quién cubre los daños ocasionados en caso de vuelo?

Por norma general tanto el Consorcio de Compensación de Seguros (explicado a continuación) como la aseguradora del vehículo se hacen cargo de los costes derivados de un siniestro, aunque existen algunas excepciones que dependen del contrato que hayas suscrito. En definitiva, si eres plenamente consciente de que no hay ningún error en ningún momento para haber llegado a esa situación, no tendrás que preocuparte por pagar el dinero del accidente.

Si aparece el conductor fugitivo (aunque ya hemos presentado la documentación pertinente) puedes demandarlo. Si hay daño material, puede optar por el civil. En este caso, el plazo para radicarlo es uno desde el momento del siniestro. Eso se traduce en cosas como la cantidad de daño al vehículo, la carretera y cualquier otro cargo para la persona afectada, será pagado por la persona infractora.

En la situación de lesión personal, lo que puede y debe hacer es demandarlo, ya sea por vía civil o penal (alcohol, drogas, conducción imprudente, etc.). Su presentación tiene un plazo de seis meses desde el día de la reclamación, y la valoración de la indemnización corresponde a un perito médico especialista en lesiones personales, es decir, en base a las lesiones físicas y / o psicológicas derivadas del accidente.

¿Qué pasa si el auto que se dio a la fuga no está asegurado o es robado?

Imagínese que el dueño del vehículo infractor ya ha sido localizado y no tiene el seguro vigente. Es un delito sancionable económicamente que podría causarnos serios problemas para resolver el conflicto. Luego de notificar a la compañía de seguros, será la encargada de consultar el Archivo de Información de Vehículos Asegurados (FIVA) para conocer la compañía contratada por el otro automóvil. Si faltara la matrícula, se reclamará al Consorcio de Compensación de Seguros siempre que el coche tenga su aparcamiento habitual en España.

En ese caso, la agencia se haría cargo de la indemnización y se encargará de atacar la causa del accidente. Pero puede darse el caso de que el causante del siniestro no tenga todos los papeles en regla porque, simplemente, el vehículo es robado. No hay cambio, nuevamente es el consorcio el encargado de indemnizar los daños sufridos por personas y bienes, no los de aquellas personas que voluntariamente ocuparon el vehículo prestado sin permiso que ocasionó el accidente.

¿Y si yo fuera el que huyó en el accidente?

Aparte de lo degradante que puede resultar a nivel moral cometer la acción de huir tras un accidente o un atropello, si te ves en el cargo no lo consideres nunca. Si el golpe ha sido relativamente leve y no ha habido heridos, la sanción es administrativa, es decir, una multa pecuniaria. Por el contrario, si hay alguien lesionado o fallecido, y para colmo has consumido alcohol o sustancias estupefacientes, desearás que nunca te den el guante: es una infracción penal, con pena de hasta cuatro años. en prisión.

¿Y si el accidente fue un auto que se dio a la fuga?

Antes de hacer cualquier otra cosa, llame al 911 para que pueda recibir atención médica lo antes posible. No será el mejor de los tiempos: estarás cabreado, desorientado, algo confundido y posiblemente con dolor. Aún así, mente fría. Escribe todo lo que puedas recordar sobre el coche que te atropelló, cualquier cosa puede ser útil, por pequeña que sea. Trate de recordar también ubicarse en relación con el conductor antes del accidente y tomar tantas fotos como pueda, tal vez puedan ayudarlo más tarde a refrescar su memoria.

¿Cómo se presenta un informe por un accidente de atropello y fuga?

A pesar de que el cobarde del conductor que motivó el atropello ha huido, esto no debería suponer ningún tipo de problema para presentar una denuncia en su contra (aunque tenemos poca información). Entonces, es recomendable pasar el problema a un bufete de abogados especializado. En este punto se evalúa quién está peleando y si es posible hacerlo sin pruebas suficientes. Llegados aquí, surgen dos situaciones:

Consorcio de Compensación de Seguros (CCS)

Una vez resueltas las prioridades, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es la entidad encargada de pagar las indemnizaciones por lesiones, aunque no están sujetas a daños materiales. Es la alternativa más recomendable para reclamar ante el Consorcio es a través de la propia compañía de seguros o mediante un abogado especializado, sin perjuicio de que puede hacerlo por su cuenta, por supuesto. Lo negativo es que el Consorcio es muy exigente con la documentación.

Los límites en cuanto a los gastos cubiertos por la CCS están regulados por la Ley de Responsabilidad Civil y Seguros en su artículo 11, estableciéndose de la siguiente manera:

Lesiones corporales, hasta 70 millones de euros, independientemente del número de víctimas. Daños materiales, hasta 15 millones de euros por siniestro. Asistencia médica, farmacéutica y hospitalaria, sin límites hasta la plena consolidación de las secuelas, habiendo debidamente justificado dichos gastos. Gastos de sepelio y funeral, hasta el monto que se justifique.

No obstante, debes saber que en los casos en los que no se identifique al conductor que huyó, la CCS solo se hace responsable de los daños personales, no materiales, salvo los que sean más graves fijando una franquicia de 500 euros. Eso significa que si la suma total de los daños es menor que esa cantidad, la CCS no la cubre. Posteriormente, el propio organismo se encargará de reclamar el importe de los daños al conductor fugitivo.

Conclusión: no se apresure, tenga cuidado y actúe con criterio. Lo primero que debe entender es que cuando se ve involucrado en un accidente de atropello y fuga, muchos de estos casos casi nunca se resuelven porque la policía no puede encontrar a la persona que cometió el delito. Los accidentes de atropello y fuga son delitos penales y, si se encuentra al conductor, deberá ir a juicio y ser objeto de cargos penales, así como de sanciones civiles y económicas en caso de lesiones.

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