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Suzuki Swift Sport Mild Hybrid 48V, prueba a fondo del ninja electrificado

1 septiembre, 2020
Suzuki Swift Sport Mild Hybrid 48V, prueba a fondo del ninja electrificado

Es inevitable mirar atrás y no recordar con nostalgia esos GTI de los años 80 y 90. Estos coches se caracterizaban por su reducido peso y tamaño, consiguiendo un comportamiento dinámico realmente divertido sin necesidad de grandes figuras de potencia. Hoy nos encontramos con uno de los pocos coches actuales que mantienen viva esa filosofía: el Suzuki Swift Sport Mild Hybrid 48V.

Lo cierto es que los utilitarios y compactos han ido creciendo con el paso del tiempo y ahora no son tan ligeros como los de antaño. Para compensar esto, los fabricantes utilizan motores muy potentes para lograr un rendimiento que antes estaba reservado para los autos deportivos reales. Eso ha perdido en parte la esencia. Por eso el Suzuki Swift Sport tiene tanto valor y ahora tiene otro aliciente: la etiqueta DGT ECO gracias a un nuevo sistema microhíbrido que te vamos a mostrar a continuación.

Este ejemplar es la versión tope de gama del Suzuki Swift, un modelo con una riqueza y una historia al nivel de pocos. Ha estado a la venta durante casi cuatro décadas y han seguido cinco generaciones desde su lanzamiento. Siempre ha tenido un carácter muy deportivo y una relación interesante con la competición, especialmente en nuestro país.

Exterior

La estética se mantiene sin cambios, el diseño exterior es el mismo que vimos y probamos en el Swift Sport que salió en 2018. Esto significa que tenemos paragolpes más voluminosos para diferenciarnos de la versión normal. El frontal es muy reconocible gracias a esta rejilla hexagonal con estructura de malla y la placa de matrícula en el interior. En ambos lados hay faros LED, de serie en esta versión, y faros antiniebla circulares en los laterales.

Otro dato llamativo de este modelo es que tiene los bajos revestidos de un plástico negro con relieve que busca tener un efecto similar al de la fibra de carbono. También logra ganar algo de atractivo en este caso con la carrocería bicolor, ya que tenemos en esta unidad un color rojo que contrasta con el techo, pilares y retrovisores negros. El perfil también cuenta con llantas de 17 pulgadas en dos colores.

La parte trasera es probablemente mi parte favorita del Suzuki Swift Sport. No digo esto solo por el spoiler trasero, ni por estos drivers tan característicos del modelo japonés. Me refiero a este tipo de difusor con el mismo plástico efecto carbono que llama la atención cuando la carrocería es de un color llamativo. Integra dos salidas de escape circulares que, por supuesto, son reales y que consiguen la deportividad que se busca en un modelo que se llama Sport.

Las dimensiones varían ligeramente de las Swift normales. Los parachoques hacen que gane 5 cm de largo, manteniéndose en 3,89 metros de largo, 1,73 metros de ancho y 1,49 metros de alto. Este pequeño segmento utilitario B tiene una distancia entre ejes de 2,45 metros.

Dentro

El interior de este modelo mantiene el minimalismo y la funcionalidad que caracteriza a Suzuki con algunos detalles deportivos que debían aparecer en el Swift Sport. El sistema multimedia se centra en la pantalla táctil de 7 pulgadas, que no es la más precisa ni la que tiene mejores gráficos del mercado, pero sí cumple gracias a menús sencillos. Por otro lado, el aire acondicionado mantiene controles analógicos y lamentamos que sea solo monozona.

Detrás del volante multifunción, que tiene un embellecedor en “piano black” que aún no sabemos si nos gusta o no, hay una instrumentación bastante tradicional. Dos grandes esferas, la de las revoluciones en rojo y entre ellas una pantalla TFT de 4,2 pulgadas con información que no podemos encontrar en otros coches. La temperatura del aceite, las fuerzas G, el soplo del turbo … Se nota que tiene un enfoque deportivo.

Y si pasamos a otros detalles, probablemente lo más destacado de este habitáculo sean los asientos deportivos con tapizado de tela con costuras a contraste y los pedales en aluminio. La calidad general está dentro del promedio. Es un coche compatible en el que hay la mayoría de plásticos, algunos más llamativos como las molduras rojas que cruzan el salpicadero. La configuración es buena, aunque no hay concesiones al lujo y surgen cosas que no nos gustan, como el abuso de Piano Black.

La habitabilidad es algo que nunca ha sido particularmente prominente en el Swift. Los asientos delanteros son sobresalientes para mi gusto por la forma en que se recoge la carrocería, pero podrían resultar incómodos para personas más grandes y además no tenemos apoyabrazos entre conductor y pasajero. Es sorprendente que en esta versión los asientos ya tengan calefacción de serie. Del mismo modo, los toboganes son bastante justos y escasos.

En las plazas traseras ocurre algo parecido a como antes. En primer lugar, hay que decir que muchos amigos que han montado estos días no encontraron la manija de la puerta ya que estaba oculta en la parte superior. Una vez dentro hay espacio para las piernas siempre que no supere los 1,70 metros por mucho. Aunque esta generación ya está homologada para cinco pasajeros, es mejor viajar cuatro porque la anchura es justa y la plaza central carece de forma. Además, no hay salidas de aire en esta segunda fila.

Maletero

El Suzuki Swift siempre ha tenido la reputación de tener un maletero pequeño. Lo cierto es que, aunque crece considerablemente respecto a la generación anterior, sigue estando por debajo de la media con sus 265 litros. Es cierto que las formas son muy regulares, pero la boca de carga también es algo elevada.

Tampoco hay espacio para una llanta de repuesto debajo del piso, en su lugar hay un kit antipinchazos. También se pueden almacenar algunos artículos pequeños en esta área. Siempre existe la posibilidad de plegar los asientos traseros en dos partes (60:40) para ampliar la capacidad a 947 litros.

equipo

El Suzuki Swift Sport ya es un tope de gama del propio Swift, lo que significa que viene con un equipamiento realmente completo de serie. Como hemos visto, el exterior viene con llantas de 17 pulgadas e iluminación LED, además de paragolpes específicos y algunos elementos en color negro. El cuerpo de dos tonos es opcional y solo se puede configurar con tres colores (luego hay siete opciones en un color).

En el interior, todo lo que hemos visto también viene de serie. El sistema multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas y conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, la instrumentación con pantalla de 4.2 pulgadas, la cámara de visión trasera, los asientos deportivos calefactados con tapicería mixta, el volante multifunción y la decoración específica para esta versión con detalles en rojo.

En el apartado de ayudas a la conducción destaca el uso de DSBS (Dual Sensor Brake Support) compuesto por una cámara monocular y un sensor láser. Gracias a ellos, es posible agregar sistemas interesantes como el frenado de emergencia autónomo con detección de peatones, alerta de salida de carril, alerta antifatiga, detección de punto ciego, alerta de tráfico trasero o reconocimiento de señales de tráfico. tráfico

Motor

La principal novedad de este Suzuki Swift Sport Mild Hybrid es precisamente su mecánica microhíbrida. El motor K14D 1.4 Boosterjet es una evolución del anterior K14C que incorpora un sistema eléctrico de 48V para conseguir esa preciada etiqueta ECO que hemos mencionado. El bloque gasolina reduce su potencia a 129 CV y ​​235 Nm de par, el anterior estaba en 140 CV. Tiene una relación de compresión de 10,8 a 1 y solo se ofrece con la caja de cambios manual de seis velocidades.

La hibridación ligera de la marca, conocida como SHVS, incluye el generador eléctrico, una pequeña batería de iones de litio de 48V y un convertidor de 48V a 12V. Sirve para sumar 13,6 CV al conjunto y reducir su consumo a 5,6 l / 100km y sus emisiones de CO2 a 127 g / km. Aunque, es mucho más lento que el modelo sin microhibridación: hace el 0 a 100 km / h en 9,1 segundos (antes en 8,1 segundos) y la velocidad máxima se mantiene en 210 km / h.

Comportamiento

Sin embargo, todo lo mencionado anteriormente es irrelevante en este tipo de automóvil. En modelos como el Suzuki Swift Sport lo que realmente importa son las sensaciones al volante y de eso es precisamente de lo que vamos a hablar ahora. El pequeño motor 1.4 Boosterjet es un turbobloque de cuatro cilindros muy refinado que apenas vibra. Lo que más destaca es su entrega en medio del cuentarrevoluciones, aunque no estamos ante un coche perezoso a la hora de bajar.

No es difícil recuperarse en parte gracias a la ayuda del sistema microhíbrido que soporta el motor de gasolina en las fases de aceleración. Sin embargo, tengo que ser franco y decir que me faltaba un poco de poder. Sé que dije que para pasar un buen rato en un GTI pequeño no hacía falta una figura exagerada, pero ese retroceso en el rendimiento no debería haber ocurrido. Afortunadamente, lo que no cambia es ese sonido que emana del sistema de escape y que le da cierta personalidad sin exagerar.

Y llego a lo que probablemente sea mi look favorito en el Suzuki Swift Sport: la caja de cambios manual de seis velocidades. No es de extrañar que no haya una opción de transmisión automática en este automóvil, porque la sensación de este manual es simplemente excepcional. Tiene algunas rutas cortas y una guía bastante precisa. Es cierto que las novedades son algo largas para favorecer el consumo, pero basta con jugar un poco con la palanca para hacer cosquillas.

Esta generación de Swift lanzó la plataforma Heartec que le ayudó a mantenerse en un peso por debajo de una tonelada, siendo la más ligera del segmento. Ahora con el sistema Mild Hybrid ha ganado 45 kg, pero no es gran cosa y apenas arroja 1.020 kg en la báscula cuando está vacío. Por tanto, sigue muy por debajo de la media y destacará por su agilidad. Sus beneficios se manifiestan en carreteras secundarias con curvas enlazadas, unir vértices se siente como pez en el agua.

Eso también es culpa de un chasis muy bien resuelto. La sensación es bastante firme debido al ajuste de las suspensiones, que son tipo McPherson en el eje delantero y barra de torsión en el eje trasero. En ambos casos, monta amortiguadores y estabilizadores Monroe con soportes de teflón, consiguiendo un resultado más que satisfactorio. El Suzuki Swift Sport corre sobre rieles y es bastante difícil sacarlo de la línea.

Llegamos al final de la prueba viendo que después de haber practicado una conducción feliz durante toda la semana, el consumo es de apenas 6,5 litros. Es cierto que es algo superior al homologado, pero lo justificaremos diciendo que es un coche que invita a divertirse y que si nos lo proponemos siempre lo bajaríamos con la ayuda de el sistema híbrido suave de 48 V. Como nota curiosa decir que su depósito de gasolina de apenas 37 litros hará que tengamos que visitar la gasolinera con bastante regularidad.

Opinión autos.com

El Suzuki Swift está en el mercado desde 1983 y después de haber vendido más de 5 millones de copias sigue reinventándose. Esta versión deportiva con sistema microhíbrido sigue recordándonos a esos «hot hatchbacks» de antaño por su capacidad para mantener un peso reducido y un comportamiento sobresaliente en las curvas. Podrás ver esa relación que siempre ha tenido con la competencia y hará las delicias de los más puristas.

En el apartado estético mantiene la personalidad, por dentro es correcto por tecnología y calidad, mientras que es algo justo cuando hablamos de habitabilidad. Además, otra ventaja que no habíamos mencionado hasta ahora es que tiene un precio de lanzamiento de 21.680 euros. Nada mal para un vehículo utilitario deportivo pequeño que también tiene la ventaja adicional de la etiqueta ECO.

Suzuki Swift Sport híbrido suave 48V

Fotos: