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Un nuevo método permitirá medir la vida útil de los motores de los coches eléctricos

19 agosto, 2020
Un nuevo método permitirá medir la vida útil de los motores de los coches eléctricos

La segunda mitad de 2020 va a ser una auténtica revolución en el mercado, con una explosión del coche eléctrico. Un nuevo lote de modelos que llegará a todos los segmentos. Pero, durante mucho tiempo, se ha prestado especial atención a la vida útil de las baterías, dejando de lado la de los motores eléctricos, que también tienen fecha de caducidad.

Cuando los clientes están interesados ​​en comprar un coche eléctrico, la principal preocupación de los fabricantes es garantizar la batería el mayor tiempo posible, ya que es cierto que es el componente más caro del sistema de propulsión. Pero no es el único que tiene una vida útil limitada, porque los motores eléctricos no duran toda la vida útil del propio automóvil.

Hay que tener en cuenta que al igual que ocurre con los miles de ciclos de carga de una batería, se daña, también los motores, ya que la velocidad de rotación es enorme comparada con la de un motor térmico, alcanzando fácilmente las 11.000 revoluciones por minuto. Hay que tener en cuenta que no intervienen procesos químicos y que basta con pulsar un botón para tener una alta potencia y dosis al pisar el pedal del acelerador.

Detalle del motor eléctrico equipado en el MINI Cooper SE, un componente con vida útil limitada

Y ese suministro permanente a mínima demanda también significa perder la vida útil del motor eléctrico, cuyo componente principal es el rotor que está compuesto por varias capas de un material llamado acero eléctrico, una variante del acero magnético con propiedades químicas especiales que se beneficia de la hierro y silicio, con un espesor de entre 0,1 y 0,3 milímetros. Apilados uno a uno, el rotor tiene forma.

Pero, hasta el día de hoy, ningún fabricante ha indicado la vida útil de los motores eléctricos porque, en realidad, no lo conocen. Para poder ofrecer una garantía es necesario someter el motor eléctrico a una intensa prueba que mida su vida útil o, al menos, poder predecirla, por lo que fabricantes como BMW, Mercedes, Volkswagen y Porsche, juntos con proveedores como ZF, Mahle, Bosch, Valeo Siemens, AVL y Magna, se han embarcado en un proyecto de tres años con este objetivo.

Todos participan en el desarrollo de un nuevo método de prueba para determinar la vida útil de un motor eléctrico, junto con la Universidad de Ciencias Aplicadas de Esslingen. El sistema tendrá en cuenta los métodos de corte de las chapas de acero del rotor y los del motor, como los cambios de velocidad de carga parcial a plena, el envejecimiento y los cambios de temperatura.

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