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Volvo ya tiene una fábrica que funciona con energía renovable en China

8 junio, 2020
Volvo ya tiene una fábrica que funciona con energía renovable en China

Reducir las emisiones en los automóviles es muy importante, por eso se han establecido objetivos muy estrictos a nivel europeo. Sin embargo, la eficiencia energética también es importante en la producción de esos vehículos, algo que los fabricantes están trabajando incansablemente para lograr la neutralidad del carbono. Ahora Volvo anuncia que su fábrica de Chengdu funciona completamente con energía renovable, un paso importante para lograr ese objetivo.

Es un hecho a tener en cuenta, ya que la planta china es la más grande que Volvo tiene en todo el mundo. Esto garantiza que el 80% de la electricidad utilizada en la red global de fabricación de Volvo sea sostenible. Los cambios en Chengdu se producen gracias a un nuevo contrato de suministro y reducirán las emisiones de CO2 en más de 11,000 toneladas por año. Para 2025, la marca nacida en Suecia quiere que sus procesos de fabricación no tengan impacto en el clima.

El nuevo contrato de electricidad pasa del 70% de la electricidad obtenida de fuentes renovables al 100%, un paso que habían estado tratando de tomar durante algún tiempo. Alrededor del 65% del suministro de electricidad de la fábrica de Chengdu proviene de la energía hidroeléctrica, mientras que el resto se divide entre la energía solar, eólica y otras fuentes renovables. Con este hito, continúan recorriendo ese camino hacia la neutralidad climática, algo que comenzó en 2008, cuando ya consiguieron que sus fábricas europeas usaran electricidad de fuentes renovables.

En 2018, la planta de motores de Skövde (Suecia) fue la primera de su red en lograr la neutralidad climática y quieren asegurarse de que el resto de las instalaciones sigan su ejemplo. En la fábrica de Gante, han instalado 15,000 paneles solares que también ayudarán a reducir la huella de carbono global de la compañía en un 40% entre 2018 y 2025. La fecha que se considera alcanzar la neutralidad es 2040, pero tendrán que seguir trabajando para lograrlo. Al mismo tiempo, se centran en otras tareas, como la optimización de la cadena de suministro, así como el reciclaje y la reutilización de materiales.