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¿Y sí la electrificación fuera salvación de Alpine?

3 junio, 2020
¿Y sí la electrificación fuera salvación de Alpine?

Las cosas están cambiando en la Alianza Nissan-Renault-Mitsubishi. La crisis ha afectado gravemente a este conglomerado, que se ha visto obligado a llevar a cabo una reestructuración de su negocio y a tomar decisiones tan críticas como el cierre de la planta de Nissan en Barcelona. También se ha hablado durante algún tiempo que Alpine podría estar en peligro. La marca deportiva Renault que volvió a la vida hace poco más de tres años ocupa la fábrica Dieppe, que no es demasiado rentable para el grupo.

Por lo tanto, la marca francesa tiene que considerar seriamente el futuro de Alpine y hacer algo para que esas instalaciones sean financieramente sostenibles. Desde la marca creen que el valor agregado que aporta Alpine es necesario, pero son conscientes de que no pueden continuar como antes, es necesario un cambio. Entonces, la salvación podría estar vinculada a una electrificación total de la marca, una decisión que estaría en línea con el fuerte compromiso que Renault está haciendo para este tipo de movilidad.

Cada vez es más común que los fabricantes de automóviles realicen versiones deportivas de sus modelos con algún tipo de electrificación. Por lo tanto, tendría sentido que Alpine tomara este camino, también para adaptarse a las regulaciones anticontaminación que llegarán en los próximos años. El propio Laurens van den Acker, jefe de diseño de la marca francesa, lo reconoció recientemente. Por otro lado, no debe olvidarse que Luca de Meo será nombrado CEO de Renault el próximo mes y que ya tiene una experiencia similar en su antiguo trabajo.

De Meo convirtió a Cupra en una submarca deportiva durante su tiempo en SEAT. Cupra se centrará en modelos de alto rendimiento y también presentará nuevas tecnologías y sistemas de propulsión. De esta manera, también aumentó los márgenes de beneficio, algo que también sería bueno para Alpine. El problema de la marca francesa es que para una electrificación total también tendría que invertir en la fábrica Dieppe, que no está preparada para este cambio. Está claro que mantener una marca de bajo volumen como Alpine (4,835 unidades vendidas en 2019) es cada vez más difícil en estos tiempos.

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